ACCIÓN EN TIEMPO

 

El año 2020 fue un marco del combate al racismo en el deporte. 

El movimiento Vidas Negras Importan, la presión popular y la toma de posición de grandes atletas consiguieron un hecho inédito. 

 

 

El británico Lewis Hamilton, de la Fórmula 1, la japonesa-haitiana Naomi Osaka, del tenis, y el estadounidense LeBron James, estrella de la NBA, se han alzado con una sola voz y han exigido que las organizaciones deportivas tomen medidas para combatir y hacer frente al racismo.

 

El Comité Olímpico Internacional (COI) ha comenzado a debatir la flexibilización de la norma 50 de la Carta Olímpica, que prohíbe las manifestaciones políticas de los deportistas. Y, por la primera vez, incluyó atletas en el debate.  Los comités olímpicos de los Estados Unidos y de Alemania aprobaron la flexibilización de la regla 50.

 

El Comité Olímpico de Brasil (COB) inició el programa educacional Deporte Antirracista: Todo el mundo sale ganando, desarrollado por la escritora y filósofa Djamila Ribeiro y por el profesor de derecho Tiago Vinícius André dos Santos. Todos los atletas que irán a Tokio harán el curso.

 

El COB también creó una defensoría para recibir denuncias de racismo sin exponer a la víctima.

 

El 8 de diciembre de 2020 ocurrió un hecho inédito en el fútbol.  Un marco que tantos desean en la lucha antirracista.

 

El auxiliar técnico del Istanbul Basaksehir sufrió una injuria racial del cuarto arbitro durante la partida contra el Paris Saint Germain por la Liga de los Campeones. Él reaccionó y fue expulsado. Los jugadores de ambos equipos se enfrentaron al racismo y salieron juntos del campo en solidaridad con su compañero.  El juego fue interrumpido y remarcado

 

El camino aún es largo, pero estos buenos ejemplos encienden la esperanza por más justicia y respeto. 

 

El fútbol es una cosa contradictoria y compleja.  En el fútbol, tienes fuerzas y energías fundamentales para la lucha antirracista.
Silvio Almeida